El diputado local de Movimiento Ciudadano, Paul Ospital Carrera, salió en defensa de la diputada Claudia Díaz Gayou y respaldó que continúe formando parte de la Comisión Especial de Vigilancia de la Cuenta Pública, al señalar que únicamente debería abstenerse de participar en los asuntos donde exista un conflicto de interés directo, pero no ser excluida totalmente de los trabajos legislativos.
Durante una conferencia de prensa, Ospital consideró que la polémica generada en torno a observaciones relacionadas con Tequisquiapan y otros municipios ha sido llevada al terreno político, dejando de lado el análisis técnico sobre la fiscalización de cuentas públicas.
El legislador sostuvo que existen casos específicos en los que la diputada tendría que excusarse de intervenir, aunque insistió en que eso no justifica desmantelar la Comisión o apartarla por completo de las discusiones legislativas. “Hay dos casos en particular donde debería de excusarse. Sí, discutamos eso, pero todo lo demás me parece que ya se presta más a politiquería”, expresó.
Las declaraciones surgen luego de los señalamientos hechos por diputados del PAN, quienes cuestionaron la participación de Díaz Gayou debido a presuntos conflictos de interés relacionados con contratos observados y procesos de revisión de cuentas públicas. Incluso, algunos legisladores han planteado la posibilidad de promover acciones legales o políticas en su contra.
Ante este escenario, Ospital afirmó que el criterio debe aplicarse únicamente en asuntos donde exista una relación directa con la legisladora. Añadió que fue electa por consenso y que eso le da legitimidad para seguir participando en la Comisión.
Asimismo, señaló que el hecho de apartarse de determinados temas no significa abandonar por completo el órgano legislativo, y recordó que cualquier diputado podría enfrentar situaciones similares debido a antecedentes laborales o vínculos externos.
El diputado también criticó el actual esquema de fiscalización en Querétaro, argumentando que al retirarle facultades al Congreso para revisar cuentas públicas se debilitaron los contrapesos institucionales. “Debe de haber pesos y contrapesos en el poder”, declaró.
Finalmente, advirtió que dejar la fiscalización exclusivamente en manos de órganos ligados al poder político representa un riesgo para la transparencia y limita la supervisión del uso de recursos públicos, subrayando que una democracia requiere mecanismos de vigilancia sólidos para evitar sospechas sobre el manejo del dinero público.