Un total de 111 ejemplares de vida silvestre fueron asegurados en distintos operativos realizados en los municipios de Querétaro y El Marqués como parte de las acciones para combatir el tráfico y comercio ilegal de fauna. Las intervenciones fueron coordinadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), con apoyo de autoridades municipales y corporaciones de seguridad.
Las acciones se desarrollaron entre el 18 y el 20 de mayo y contemplaron inspecciones en diversos puntos donde se detectó la posible posesión o comercialización irregular de animales silvestres. Entre las instancias participantes estuvieron la Secretaría de Bienestar Animal del municipio de Querétaro, el Instituto Municipal de Protección Animal de El Marqués y elementos de seguridad pública.
En el municipio de El Marqués, autoridades inspeccionaron un inmueble donde fueron localizados varios ejemplares, entre ellos aves exóticas y una llama, cuyos propietarios no pudieron acreditar la procedencia legal de los animales.
Mientras tanto, en la capital queretana se realizaron revisiones en establecimientos dedicados a la exhibición y mantenimiento de especies acuáticas, así como en domicilios particulares, donde se aseguraron ejemplares de caballitos de mar vivos y disecados.
Uno de los aseguramientos más importantes ocurrió en las inmediaciones del Mercado de La Cruz, donde fueron rescatadas decenas de aves canoras y de ornato que presuntamente eran comercializadas sin la documentación que acreditara su legal procedencia. Entre las especies encontradas había ejemplares protegidos por la legislación ambiental.
Como resultado de estos operativos, una mujer fue detenida por la posesión de especies cuya tenencia constituye un delito federal. Además, las autoridades iniciaron diversos procedimientos administrativos y preparan las denuncias penales correspondientes por posibles delitos contra la biodiversidad.
Los 111 ejemplares asegurados fueron trasladados a una Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre autorizada por las autoridades ambientales, donde recibirán atención especializada y permanecerán bajo resguardo mientras continúan las investigaciones.
La Profepa reiteró que continuará realizando inspecciones y operativos en coordinación con autoridades estatales y municipales para combatir el tráfico ilegal de fauna, una actividad que representa una de las principales amenazas para la conservación de diversas especies en el país.