Mientras miles de queretanos enfrentan problemas de movilidad, seguridad y servicios públicos, algunos de los perfiles más visibles del PAN ya destinan fuertes cantidades de recursos a la promoción de su imagen en redes sociales.
De acuerdo con datos de transparencia de Meta correspondientes al periodo del 6 de marzo al 3 de junio de 2026, el exalcalde de Querétaro, Luis Nava, encabeza la lista de páginas con mayor inversión publicitaria entre los perfiles políticos analizados, con un gasto cercano a los 200 mil pesos.
En segundo lugar aparece Gerardo Cuanalo, titular de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro, con una inversión superior a los 118 mil pesos, seguido por Agustín Dorantes, senador de la República, quien habría destinado alrededor de 93 mil pesos para promocionar contenidos en Facebook e Instagram.
La lista continúa con el diputado local Mauricio Cárdenas Palacios, con más de 66 mil pesos; la página institucional del Municipio de Querétaro, con poco más de 60 mil pesos; la Agencia de Movilidad del Estado, con 43 mil pesos; y el alcalde Felipe Fernando Macías, con más de 30 mil pesos.
Los números llaman la atención debido a que varios de estos perfiles son mencionados constantemente como posibles aspirantes del PAN a distintos cargos de elección popular en los próximos años, particularmente en el contexto de la sucesión estatal de 2027.
Aunque la contratación de publicidad digital es una práctica legal y común en la comunicación política moderna, los montos reflejan una intensa batalla por la visibilidad en redes sociales, donde la construcción de imagen parece avanzar a toda velocidad.
La pregunta que surge es inevitable: ¿se trata de campañas informativas para mantener contacto con la ciudadanía o del arranque silencioso de una carrera electoral adelantada?
Mientras los actores políticos multiplican su presencia en Facebook e Instagram mediante publicaciones patrocinadas, crece también el debate sobre el uso de recursos para posicionar nombres, rostros y mensajes mucho antes del inicio formal de cualquier proceso electoral.
Los datos muestran una realidad difícil de ignorar: la disputa por la atención de los usuarios ya comenzó y, al menos en Meta, algunos perfiles parecen estar dispuestos a invertir cantidades importantes para mantenerse en la conversación pública.