La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que analiza la posibilidad de modificar el nombre del denominado Paso de Cortés, una ruta ubicada entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, como parte de una política orientada a reivindicar la historia y la presencia de los pueblos originarios de México.
La mandataria informó que solicitó a la Consejería Jurídica revisar el procedimiento necesario para determinar cómo podría llevarse a cabo y aprobarse el cambio de denominación del sitio.
Sheinbaum aseguró sentirse orgullosa de las modificaciones que ha impulsado en torno a nombres de espacios públicos que hacen referencia a personajes vinculados con la conquista española. Recordó que durante su etapa como jefa de Gobierno de la Ciudad de México se modificó el nombre del sitio conocido como “Árbol de la Noche Triste”, que pasó a denominarse “Noche de la Victoria”, en referencia al enfrentamiento en el que Hernán Cortés y sus tropas fueron derrotados por los mexicas.
La presidenta también mencionó el cambio de denominación del Puente de Alvarado, cuyo nombre hacía referencia a Pedro de Alvarado, a quien señaló por su responsabilidad en hechos violentos ocurridos durante la conquista, entre ellos la matanza del Templo Mayor.
“Los nombres de las calles, los monumentos, las referencias que tenemos, pues hablan de la sociedad”, sostuvo la mandataria al explicar la relevancia que tienen las denominaciones de espacios públicos en la construcción de la memoria histórica.
Respecto al Paso de Cortés, Sheinbaum cuestionó que la ruta conserve el nombre del conquistador español, al señalar que el camino ya era utilizado por pueblos originarios antes de la llegada de los españoles.
“¿Cuál es nuestra referencia?”, planteó la presidenta, al defender la necesidad de revisar la manera en que se representan determinados episodios y personajes históricos en el espacio público.
Como parte de sus argumentos, Sheinbaum hizo referencia a un documento fechado en 1548 y firmado por Carlos I de España, en el que se consignan acusaciones contra Hernán Cortés relacionadas con la muerte de indígenas y la esclavización de mujeres y menores.
La presidenta sostuvo que la revisión de estos nombres forma parte de un proceso más amplio de reconocimiento de los pueblos originarios y de su papel en la historia nacional.
En este sentido, señaló que, tras el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas como sujetos de derecho, también corresponde avanzar en su reivindicación histórica y en la forma en que son representados en el presente y hacia el futuro del país.