Comerciantes del Centro Histórico piden “cero tolerancia” ante ambulantaje y exigen ordenar el comercio en vía pública

Comerciantes establecidos del Centro Histórico de Querétaro solicitaron a las autoridades reforzar las acciones para regular el comercio en vía pública y aplicar una política de “cero tolerancia” hacia los dirigentes de agrupaciones de vendedores ambulantes, al considerar que la presencia de puestos en las calles afecta sus actividades comerciales y la imagen de la zona.

Durante una rueda de prensa denominada “Querétaro: secuestrado”, representantes de comercios establecidos expresaron su inconformidad por la presencia de vendedores ambulantes, particularmente de algunos grupos de comerciantes indígenas, y cuestionaron las alternativas que, según señalaron, se han planteado para regularizar su actividad.

José Ramón Carnicero González, comerciante establecido del Centro Histórico, manifestó que los locatarios respaldan las acciones que emprendan las autoridades para recuperar el orden en la zona y retirar de las calles las actividades comerciales que, desde su perspectiva, afectan tanto a los negocios establecidos como a la imagen turística del primer cuadro de la ciudad.

El comerciante sostuvo que el objetivo debe ser contar con un Centro Histórico ordenado, limpio y libre de ambulantaje, por lo que pidió a las autoridades mantener las acciones encaminadas a regular el uso de los espacios públicos.

Carnicero González también señaló que algunos grupos de comerciantes han utilizado mecanismos de presión hacia las autoridades para mantener su presencia en las calles, pese a que, según afirmó, se les han planteado alternativas y espacios para desarrollar sus actividades comerciales.

Por su parte, Elisa García, también comerciante establecida, aclaró que la inconformidad del sector no está relacionada con el origen indígena de quienes venden en la vía pública, sino con las condiciones en las que se desarrolla el comercio ambulante.

La comerciante señaló que dentro de los propios establecimientos del Centro Histórico también laboran personas pertenecientes a comunidades indígenas, por lo que rechazó que las exigencias de los locatarios tengan un componente de discriminación hacia este sector de la población.

En tanto, Guillermo Guillén, presidente de la mesa directiva de la Central de Abastos, llamó a las autoridades a intervenir ante lo que consideró una competencia desigual entre los comerciantes establecidos y quienes realizan actividades comerciales en la vía pública.

Guillén también cuestionó la actuación de algunos dirigentes de organizaciones que, de acuerdo con su postura, aseguran representar los intereses de comerciantes y distintos sectores de la población, pero que terminan generando conflictos en torno al uso de los espacios públicos.

El representante de los comerciantes establecidos pidió que se respeten las áreas destinadas al libre tránsito, la movilidad de las personas y los derechos de quienes cuentan con establecimientos formales en el Centro Histórico.

Al encuentro también acudió Paula Porfirio, comerciante artesana y dirigente indígena de la organización COIDEPROMIX. Al concluir la rueda de prensa se registró una confrontación verbal entre Porfirio y algunos de los comerciantes establecidos que participaron en el encuentro.