Congreso de Querétaro concluye segundo año con 170 asuntos aprobados y reconoce pendientes legislativos

La 61 Legislatura del Estado de Querétaro concluyó su segundo año de ejercicio constitucional con un total de 170 asuntos dictaminados y aprobados. Durante la presentación del informe de actividades, el presidente de la Mesa Directiva, Sinuhé Piedragil Ortiz, señaló como principales temas pendientes la reforma judicial, la legislación en materia de agua y la necesidad de mantener acuerdos en un Congreso sin mayoría absoluta.

El informe fue presentado durante una Sesión Solemne realizada en el Teatro Experimental del Centro de Congresos de Querétaro, donde Piedragil Ortiz destacó que los resultados obtenidos fueron producto del análisis de las propuestas, el diálogo entre las distintas fuerzas políticas y la construcción de consensos.

Sin embargo, el presidente del Poder Legislativo reconoció que todavía existen asuntos de gran relevancia que deberán ser atendidos. Entre ellos, colocó como prioridad la reforma judicial, luego de que en marzo de 2026 se aprobaran las bases constitucionales para establecer la elección mediante voto popular de jueces, juezas y magistraturas.

Explicó que aún están pendientes las disposiciones secundarias y que el cambio en el calendario federal, que trasladó la elección judicial a 2028, obliga a realizar nuevos ajustes en la legislación queretana. Por ello, indicó que antes de que termine el año deberá aprobarse una nueva reforma constitucional que permita armonizar los tiempos y el marco jurídico estatal.

Piedragil Ortiz sostuvo que este proceso representa un compromiso que debe llevarse a cabo con transparencia y con garantías para la independencia judicial.

Como segundo asunto prioritario mencionó la Ley de Aguas. Señaló que el Congreso tiene la responsabilidad de avanzar hacia una legislación que garantice el derecho humano al agua y establezca reglas claras para su aprovechamiento y protección.

“El agua es vida y Querétaro no puede seguir postergando una ley que proteja este derecho fundamental”, manifestó.

El tercer desafío identificado por el presidente de la Mesa Directiva está relacionado con la capacidad del Congreso para conservar la unidad y alcanzar acuerdos en una composición política donde ninguna fuerza cuenta con mayoría absoluta.

Piedragil reconoció que la pluralidad ha permitido construir consensos en distintos temas, aunque también ha generado diferencias y fracturas entre los grupos parlamentarios. Ante ello, defendió el diálogo como una herramienta indispensable para lograr resultados legislativos.

De cara al próximo proceso electoral, el legislador llamó a las distintas fuerzas políticas a evitar que la confrontación partidista interfiera con las responsabilidades del Congreso. Subrayó que la ciudadanía eligió a sus representantes para atender y resolver los asuntos públicos, por lo que el trabajo legislativo debe mantenerse por encima de las disputas políticas.

Con este balance, la 61 Legislatura inicia su tercer año de ejercicio con una agenda que incluye la adecuación del marco jurídico para la elección judicial, la definición de una nueva legislación sobre el agua y el reto de mantener los acuerdos entre las diferentes fuerzas políticas.