El proyecto ciudadano Telar Verde enfrenta un nuevo riesgo ante la posibilidad de que sean talados árboles ubicados a ambos lados de las vías del tren, en el tramo comprendido entre El Tepetate y el Parque de Alcanfores, denunciaron ambientalistas durante una conferencia de prensa.
Los integrantes de distintas organizaciones señalaron que existe incertidumbre sobre el destino del arbolado que se encuentra en la zona donde avanzan los trabajos del Tren México-Querétaro, particularmente respecto a los ejemplares que serán conservados, trasplantados o compensados.
Ricardo González Quiles, de la asociación civil Sheriff Verde, explicó que Telar Verde fue planteado ante autoridades municipales, estatales y federales como una estrategia para preservar árboles considerados paisajísticos, emblemáticos e históricos, además de generar una red de áreas verdes.
Sin embargo, cuestionó que hasta ahora no exista información clara sobre el número de ejemplares que serán retirados, trasplantados o compensados.
“Al día de hoy, no sabemos cuántos han trasplantado, cuántos se van a compensar, con qué especies”, manifestó.
Agregó que las versiones sobre el destino de los árboles han cambiado.
“Si nos dicen que los van a conservar y después los talan, y después dicen que van a talar todo, no hay claridad”, afirmó.
Piden explicar los 30 mil árboles de compensación
Los ambientalistas también cuestionaron la información relacionada con los árboles retirados como consecuencia de las obras ferroviarias y las medidas de compensación anunciadas.
Señalaron que se ha hablado de la plantación de 30 mil árboles, pero pidieron conocer con qué cantidad de ejemplares talados se determinó esa cifra, qué especies serán utilizadas y en qué zonas serán plantados.
América Vizcaíno Sahagún, integrante del colectivo Ambientalistas de Querétaro, llamó a las autoridades federales a intervenir y evitar nuevas talas mientras se define el destino del arbolado.
Recordó que Telar Verde fue construido mediante mesas de trabajo con diferentes autoridades y que los árboles identificados para incorporarse al proyecto habían sido considerados para su conservación.
Las organizaciones también plantearon que las acciones de compensación ambiental deberían dirigirse prioritariamente a las zonas de la capital con mayor rezago en cobertura forestal.
El contraste con Paseo 5 de Febrero
El posicionamiento de los ambientalistas también abre un cuestionamiento sobre su postura frente a otros proyectos de infraestructura de la ciudad.
Aunque ahora demandan detener posibles talas relacionadas con el Tren México-Querétaro, durante las obras de Paseo 5 de Febrero el mismo grupo se abstuvo de realizar declaraciones públicas sobre la situación del arbolado, pese a que una parte importante de los ejemplares retirados para ese proyecto fueron sometidos a trasplantes que posteriormente no sobrevivieron.
A ello se suma el cuestionamiento sobre el programa Qrotectores, presentado como una estrategia para preservar y recuperar el arbolado durante las obras, pero cuyo resultado también ha sido señalado por ambientalistas y ciudadanos debido a la pérdida de ejemplares.
La diferencia de postura plantea una interrogante: ¿por qué exigir ahora transparencia y protección del arbolado por las obras del tren, cuando no se mantuvo el mismo nivel de pronunciamiento frente al impacto ambiental de Paseo 5 de Febrero?
Arbolado, un asunto de salud pública
Izarelly Rosillo Pantoja sostuvo que la problemática debe analizarse más allá de la conservación de árboles individuales, debido al déficit de áreas verdes que enfrenta Querétaro.
Señaló que la capital cuenta con entre 4.6 y 6.21 metros cuadrados de arbolado por habitante, situación que, advirtió, adquiere mayor relevancia ante las condiciones de calor extremo que enfrenta la ciudad.
La ambientalista consideró que el arbolado también debe abordarse como un asunto de salud pública, particularmente ante el incremento de las olas de calor y la necesidad de generar espacios que ayuden a reducir las temperaturas urbanas.
Van por georreferenciación de árboles
Para documentar el estado de los ejemplares contemplados dentro de Telar Verde, los Guardianes Verdes anunciaron un recorrido por la zona para colocar listones blancos, fotografiar los árboles y georreferenciar cada ejemplar.
“Mañana vamos a ir a poner ese listón, a georreferenciar cada uno de los árboles”, informó González Quiles.
Los ambientalistas hicieron un llamado al gobernador Mauricio Kuri, así como a las autoridades federales y municipales, para transparentar cuántos árboles serán talados, cuáles serán conservados, cuáles se trasplantarán, qué especies serán utilizadas para compensar las pérdidas y dónde serán realizadas las nuevas plantaciones.
El reclamo coloca nuevamente al arbolado de Querétaro en el centro del debate sobre las grandes obras de infraestructura. Mientras los ambientalistas exigen que los ejemplares del corredor ferroviario sean protegidos, permanece pendiente una evaluación pública sobre los resultados que tuvieron las medidas de conservación y trasplante aplicadas en proyectos anteriores, particularmente en Paseo 5 de Febrero.