El diputado mantiene un módulo de atención para acompañar a familias que buscan una toma de agua y da seguimiento a una demanda que ha llevado incluso a los tribunales.
La lucha por el agua en Santa Rosa Jáuregui no comenzó con una declaración en el Congreso. Desde hace meses, el diputado local Ulises Gómez de la Rosa ha acompañado a habitantes de distintas comunidades en sus gestiones para acceder al servicio, y ahora mantiene un módulo de atención directamente frente a las instalaciones de la Comisión Estatal de Aguas (CEA).
Desde este espacio, el legislador está ayudando a las familias a revisar sus trámites, conocer las opciones disponibles y buscar que puedan concretar la contratación de sus tomas.
La intervención de Gómez de la Rosa forma parte de una agenda que ha llevado el problema del agua desde las comunidades hasta los tribunales y el Congreso local.
En febrero de 2025, el diputado informó sobre un juicio de amparo promovido a favor de habitantes de La Palma, en Santa Rosa Jáuregui. El procedimiento fue respaldado inicialmente por 157 familias y buscaba que las autoridades garantizaran infraestructura y acceso al agua para la comunidad.
Meses después, el reclamo continúa en territorio.

El problema sigue en las comunidades
Mientras Ulises acompaña a los vecinos para intentar destrabar sus trámites, habitantes de Santa Rosa siguen señalando las dificultades que enfrentan para acceder al servicio.
En mayo pasado, comunidades de la zona protagonizaron una movilización que mantuvo bloqueada la carretera 57 durante más de 24 horas. En ese momento, Gómez de la Rosa señaló que varias localidades llevaban meses con un suministro irregular y cuestionó que el sistema de pipas no alcanzara a cubrir las necesidades de la población.
La propia CEA reconoció entonces que existían problemas de escasez en La Versolilla, Ojo de Agua, Rincón de Ojo de Agua, Jofrito, La Palma y Palo Alto, y admitió que los pozos de la zona habían registrado abatimiento.
Es decir, el reclamo de los habitantes no parte de un problema inexistente: la propia autoridad ha reconocido que existen comunidades de Santa Rosa con dificultades de abastecimiento.

El costo de una toma, otro de los reclamos
A la falta de agua se suma otra preocupación: el costo que representa para algunas familias conseguir una conexión.
Gómez de la Rosa ha insistido en que el acceso al agua no puede convertirse en una barrera económica para las comunidades. En diciembre de 2025, el propio legislador informó que, como resultado de sus gestiones, se había conseguido un convenio con la CEA para que las familias de Santa Rosa Jáuregui pudieran acceder a tomas por 7 mil pesos.
Ese antecedente es importante porque actualmente el diputado continúa acompañando a las familias para que puedan acceder a estos mecanismos.
Y los testimonios que ha recogido muestran que todavía existen casos que requieren atención.
Una vecina relató que tuvo que pagar alrededor de 57 mil pesos para obtener su conexión, entre un pago inicial y mensualidades. Otra persona aseguró que, durante su trámite, un trabajador presuntamente le insinuó que debía entregar dinero adicional para agilizar el procedimiento.
Ambos casos corresponden a testimonios ciudadanos y requieren, en su caso, una investigación de las autoridades competentes. Pero también ponen sobre la mesa una pregunta que la CEA debe responder: ¿cuánto está pagando realmente una familia de Santa Rosa por acceder a una toma y bajo qué condiciones?

Ulises contra la burocracia del agua
El trabajo de Gómez de la Rosa no se ha limitado a gestionar descuentos.
En septiembre, durante la glosa del Quinto Informe de Gobierno, el diputado confrontó al titular de la CEA y exigió su renuncia, al cuestionar la actuación del organismo frente a las comunidades con problemas de acceso al agua. También acusó a la dependencia de permitir cobros desproporcionados y de no atender adecuadamente las necesidades de las zonas vulnerables.
La CEA rechazó las acusaciones de uso político del agua y sostuvo que el costo de los contratos en Santa Rosa había disminuido. El propio titular del organismo reconoció que el municipio aportó aproximadamente 7 mil pesos adicionales por toma para reducir el costo de las conexiones.
Pero el hecho de que exista un esquema de apoyo no elimina las preguntas que siguen haciendo los habitantes.
Porque para una familia que necesita agua, una toma no es un trámite más: es la posibilidad de contar con un servicio básico en su propia casa.
Y mientras la CEA habla de procedimientos, apoyos y proyectos, Ulises Gómez ha decidido mantener la atención directamente en Santa Rosa, acompañando a quienes siguen intentando conseguir una conexión.
La disputa política puede continuar en el Congreso. El problema real, sin embargo, está afuera: en las comunidades donde todavía hay familias esperando agua.
Y ahí es donde el diputado ha decidido poner el trabajo: en territorio, junto a los vecinos y frente a la dependencia responsable de garantizar el servicio.