Miles de personas exigieron agua potable de calidad y justicia por las detenciones de la marcha anterior. La jornada del domingo terminó con daños en edificios públicos y comercios.
GUADALAJARA, Jal.- Miles de personas volvieron a manifestarse el domingo 18 de octubre en Guadalajara para exigir agua limpia, denunciar presuntos abusos policiales y reclamar justicia para quienes fueron detenidos durante la movilización del 11 de octubre. La jornada estuvo marcada también por actos vandálicos contra edificios públicos y comercios.

La marcha comenzó en el Parque Rojo y reunió a habitantes que exigieron respuestas ante los reportes de agua turbia, con sedimentos y malos olores en hogares de la zona metropolitana. Entre sus demandas también estuvieron el rechazo a la privatización del servicio y la revocación del mandato del gobernador Pablo Lemus.
Una protesta ciudadana que terminó en disturbios
Durante la movilización, organizadores y participantes señalaron la presencia de personas encapuchadas que portaban palos y lanzaban petardos. Ante el riesgo de enfrentamientos, se pidió mantener el carácter pacífico de la protesta y parte de los asistentes se retiró.

Más tarde, un grupo de encapuchados causó daños en inmuebles públicos, entre ellos el Congreso del Estado y el Palacio de Justicia, además de afectar comercios. También se reportaron incendios en accesos de edificios.

El gobierno estatal informó sobre personas detenidas por su presunta participación en los disturbios. Las responsabilidades individuales deberán establecerse mediante las investigaciones correspondientes. Hasta el momento, no hay elementos verificados que permitan atribuir estos hechos a un partido político.
La actuación policial sigue bajo investigación
La movilización del 18 de octubre ocurrió una semana después de la primera marcha por el agua, realizada el día 11, que terminó con un operativo policial en las inmediaciones de Casa Jalisco. En aquella ocasión, se reportó el uso de gases lacrimógenos y chorros de agua, así como la detención de 39 personas.
Tras las críticas por el operativo, Pablo Lemus reconoció que hubo excesos y anunció investigaciones sobre la actuación de los elementos de seguridad. La Secretaría de Seguridad estatal informó posteriormente que identificó a policías que presuntamente actuaron fuera del protocolo y con uso desproporcionado de la fuerza.
La presidenta Claudia Sheinbaum también cuestionó la represión de manifestaciones y pidió que se esclarecieran los hechos. El reclamo de justicia por las detenciones y la exigencia de garantías para la protesta pacífica continuaron presentes en la segunda movilización.
El problema del agua sigue en el centro del reclamo
Más allá de los actos vandálicos, la demanda que convocó a los manifestantes sigue sin resolverse para las personas que denuncian problemas en la calidad del agua que llega a sus viviendas.

Habitantes de Guadalajara y municipios cercanos han reportado agua con coloración inusual, sedimentos y olores desagradables. La situación ha generado cuestionamientos sobre la calidad del suministro, la supervisión sanitaria y la respuesta de las autoridades.
La jornada del domingo dejó dos exigencias centrales: que se garantice el acceso a agua limpia y que se investiguen tanto las presuntas irregularidades policiales como los daños cometidos durante los disturbios. Ambos asuntos requieren respuestas claras y rendición de cuentas por parte de las autoridades.