La diputada de Querétaro acudió al Tribunal Electoral del Estado para denunciar presuntas agresiones y expresiones misóginas; Santiago Nieto manifestó su respaldo y sostuvo que estas conductas no deben normalizarse en la vida pública.
QUERÉTARO, Qro.- La diputada Georgina Guzmán Álvarez presentó dos denuncias ante el Tribunal Electoral del Estado de Querétaro (TEEQ) contra los legisladores del PAN Guillermo Vega Guerrero y Luis Antonio Zapata Guerrero, a quienes señala por presunta violencia política contra las mujeres en razón de género.

El caso surge a partir de expresiones que, de acuerdo con los señalamientos de la legisladora, habrían vulnerado su dignidad y buscado desacreditar su participación en el ámbito político. Las denuncias buscan que las autoridades electorales analicen los hechos y determinen si las conductas señaladas constituyen infracciones a la legislación vigente.
En torno a este caso, el diputado Santiago Nieto Castillo expresó públicamente su respaldo a Guzmán y cuestionó los comentarios que atribuyó a los legisladores panistas. Entre ellos mencionó la frase “calladita te ves más bonita”, que calificó como una expresión misógina y discriminatoria.
Nieto sostuvo que este tipo de comentarios no deben considerarse menores, pues pueden contribuir a invisibilizar la participación de las mujeres y reproducir estereotipos que cuestionan su capacidad para intervenir en los espacios de decisión pública. También afirmó que las diferencias políticas no justifican expresiones que puedan vulnerar la dignidad de una legisladora.

El posicionamiento se enmarca en la discusión sobre la violencia política contra las mujeres en razón de género, una problemática que comprende conductas que pueden limitar, menoscabar o impedir el ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres por motivos de género. Corresponderá a las autoridades competentes valorar los hechos denunciados y determinar las consecuencias legales que, en su caso, procedan.
La controversia también se relaciona con los señalamientos realizados durante las glosas del informe estatal, en las que la diputada habría recibido comentarios que consideró ofensivos. La presentación de las denuncias abre una vía institucional para que los hechos sean revisados conforme a los procedimientos electorales correspondientes.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el trato que reciben las mujeres en la política y la necesidad de distinguir entre el debate parlamentario y las expresiones que puedan constituir violencia o discriminación. La resolución del tribunal será relevante para establecer si las conductas denunciadas encuadran en las disposiciones legales aplicables.