El deterioro del Parque Querétaro 2000 parece no tener freno. Lo que alguna vez fue uno de los espacios recreativos y deportivos más importantes de la capital hoy enfrenta denuncias por abandono, plagas de mosquitos, cuerpos de agua invadidos por lirio acuático, infraestructura descuidada y ahora también problemas de inseguridad que generan temor entre usuarios.
Uno de los principales focos de preocupación es el bordo Benito Juárez, donde el crecimiento descontrolado de lirio acuático prácticamente ha cubierto amplias zonas del agua. Visitantes señalan que esta situación ha provocado la proliferación de mosquitos, especialmente durante las tardes y noches, haciendo incómoda la estancia de familias y deportistas.
A esto se suma el deterioro visible en distintas áreas del parque: luminarias deficientes, espacios deportivos desgastados, áreas verdes descuidadas y mantenimiento prácticamente inexistente en diversas instalaciones del complejo.
Sin embargo, la molestia ciudadana aumentó todavía más luego de que este mismo día se difundiera un video en redes sociales donde una joven denunció haber sido víctima de exhibicionismo afuera del Parque Querétaro 2000. De acuerdo con el testimonio, el sujeto fue captado realizando actos indebidos cuando la joven descendía del transporte público en las inmediaciones del parque. El hombre fue grabado y posteriormente huyó del lugar.
El caso reavivó las críticas sobre la falta de seguridad en la zona, particularmente en los accesos y paradas de transporte público cercanas al parque, donde usuarios aseguran que constantemente ocurren situaciones de acoso, robos y conductas sospechosas.
Mientras las denuncias ciudadanas crecen, las críticas también se han dirigido a la directora del INDEREQ, Iridia Salazar Blanco, debido a su constante actividad en redes sociales y videos de TikTok, lo que usuarios consideran una desconexión frente a las problemáticas reales que enfrenta el parque.
“Ya no solo es el abandono, ahora también hay miedo”, comentan usuarios frecuentes, quienes acusan que el Querétaro 2000 atraviesa una de sus peores etapas entre deterioro ambiental, falta de mantenimiento e inseguridad.
El parque, considerado durante décadas uno de los pulmones urbanos más importantes de Querétaro, hoy acumula reclamos ciudadanos que exigen acciones inmediatas antes de que el deterioro y la percepción de inseguridad terminen por alejar a las familias y deportistas del lugar.