La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la salida de Víctor Rodríguez Padilla de la dirección general de Pemex haya sido consecuencia de los recientes derrames de hidrocarburos y otros incidentes registrados durante su gestión al frente de la empresa productiva del Estado.
La mandataria explicó que desde un inicio existía un acuerdo con Rodríguez Padilla para permanecer únicamente alrededor de un año y medio en el cargo, debido a que el ahora exfuncionario tenía previsto regresar a actividades académicas y de investigación.
Sheinbaum aseguró que el relevo responde a una reorganización interna y no a una sanción derivada de la crisis ambiental en el Golfo de México, aunque el cambio ocurre en medio de cuestionamientos por fugas de petróleo, accidentes en instalaciones y problemas financieros dentro de Pemex.
En sustitución de Rodríguez Padilla fue nombrado Juan Carlos Carpio Fragoso, quien anteriormente se desempeñaba en el área de finanzas de la petrolera y es considerado cercano al actual equipo energético del gobierno federal.
La presidenta destacó que durante la administración saliente se registraron avances en reducción de deuda y fortalecimiento operativo de Pemex, aunque especialistas han señalado que la empresa continúa enfrentando fuertes presiones económicas y operativas.
La salida del exdirector se produce semanas después de que Pemex reconociera oficialmente que un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México sí tuvo origen en infraestructura de la empresa, situación que provocó críticas por la respuesta tardía de las autoridades y el manejo de la información sobre el daño ambiental.