La realización de la “Cumbre: Congreso de Liderazgo y Transformación Juvenil” organizada por la Escuela de Bachilleres de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez desató críticas dentro de la comunidad universitaria, luego de que trascendiera que estudiantes habrían sido presionados, condicionados e incluso obligados a pagar para asistir al evento donde destacó la presencia del alcalde capitalino Felipe Fernando Macías y otros perfiles cercanos al PAN.
El evento reunió a cerca de 4 mil 500 jóvenes de planteles de bachilleres de la UAQ, así como estudiantes de otras instituciones educativas, bajo el argumento de impulsar herramientas de liderazgo, habilidades blandas y desarrollo juvenil. Dentro de las actividades destacaron conferencias motivacionales, paneles y la participación del propio Felifer Macías en un espacio denominado “Los Auténticos”.
Sin embargo, la polémica surgió luego de que se difundiera que el acceso tenía un costo de entre 275 y 350 pesos por estudiante, además de acusaciones sobre presuntas presiones académicas para garantizar asistencia masiva al encuentro.
Las críticas aumentaron debido a que el acto fue interpretado por sectores universitarios como un escaparate político disfrazado de evento académico, especialmente por la presencia protagónica de figuras panistas y del presidente municipal capitalino.
Uno de los señalamientos más fuertes provino de una exrectora de la UAQ, quien reprochó públicamente que la universidad permita dinámicas que, afirmó, ponen en riesgo la autonomía universitaria y dañan la credibilidad institucional.
“Lo más grave es involucrar a las y los estudiantes en esta dinámica y si se les cobró, mucho peor. Eso es inaudito”, expresó la exfuncionaria universitaria.
Asimismo, advirtió que existe una diferencia entre mantener relaciones institucionales con autoridades y abrir espacios que puedan interpretarse como actos de promoción política o precampaña.
La académica también pidió a la actual rectoría reconsiderar este tipo de estrategias y evitar decisiones que, a su consideración, “lastiman el espíritu de la autonomía” de la UAQ.
Hasta el momento, autoridades universitarias no han emitido una postura específica sobre los señalamientos relacionados con el presunto condicionamiento de asistencia ni sobre las críticas por el cobro realizado a estudiantes para participar en el evento.