Fiscalía Anticorrupción entra en etapa de transición; Congreso aún no define relevo

La designación de la próxima persona titular de la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción de Querétaro permanece pendiente, pese a que este viernes concluye el periodo para el que fue nombrado Benjamín Vargas Salazar.

Aunque el Poder Ejecutivo ya envió al Congreso del Estado la terna de aspirantes para ocupar el cargo, hasta el momento no existe una fecha definida para el análisis de los perfiles ni para la construcción de acuerdos que permitan concretar el nombramiento.

El presidente de la Mesa Directiva de la 61 Legislatura, Sinuhé Piedragil Ortiz, informó que la propuesta enviada por el Ejecutivo ya fue recibida y que ahora corresponde a la Junta de Coordinación Política conducir el procedimiento establecido por la ley.

Explicó que dicho órgano legislativo cuenta con un plazo de 30 días para revisar la terna, llevar a cabo el proceso de evaluación y generar los consensos necesarios para someter una propuesta a consideración del Pleno.

Mientras se desarrolla este procedimiento, la Fiscalía Anticorrupción continuará operando bajo la figura de un encargado de despacho, quien asumirá las funciones administrativas y operativas hasta que se concrete la designación definitiva.

Por su parte, la diputada Andrea Tovar Saavedra señaló que aún no se ha convocado a reuniones para iniciar el estudio formal de los perfiles y aseguró que los expedientes de las personas propuestas todavía no han sido distribuidos entre los integrantes del Congreso.

La legisladora indicó que será necesario esperar a que la Junta de Coordinación Política defina la ruta de trabajo para conocer los perfiles y determinar los siguientes pasos dentro del proceso de selección.

En tanto, la diputada Claudia Díaz Gayou cuestionó el mecanismo vigente para la designación de este tipo de cargos, al considerar que otorga un peso determinante al Poder Ejecutivo en la definición de los aspirantes que llegan a la etapa final.

La legisladora planteó la necesidad de revisar el modelo actual y abrir nuevamente espacios de participación ciudadana mediante convocatorias públicas que permitan una mayor competencia y transparencia en la selección de perfiles.

Con ello, la Fiscalía Anticorrupción inicia una etapa de transición institucional en espera de que el Congreso del Estado desahogue el procedimiento correspondiente y defina a la persona que encabezará el organismo durante los próximos años.