La concentración realizada por Morena durante el fin de semana en distintas plazas públicas del país no representa una muestra de fortaleza política, sino una estrategia para intentar recuperar apoyo ciudadano ante los desafíos electorales que enfrenta el partido, consideró el diputado local del PAN, Enrique Correa Sada.
El legislador señaló que la movilización convocada por simpatizantes del movimiento debe analizarse en un contexto de desgaste político y aseguró que la fuerza gobernante atraviesa un momento de debilitamiento que la ha llevado a reforzar sus esfuerzos de organización y convocatoria.
A juicio del panista, las recientes decisiones impulsadas por Morena en distintos temas legislativos reflejan una preocupación por el escenario electoral de los próximos años, particularmente en lo relacionado con la Reforma Judicial y los cambios aprobados para que la elección de jueces y magistrados se realice hasta 2028.
Correa Sada sostuvo que el aplazamiento de dicho proceso es una señal de que el partido en el poder busca generar condiciones más favorables para enfrentar futuros comicios, al considerar que actualmente no cuenta con el mismo nivel de respaldo ciudadano que registró en procesos anteriores.
Asimismo, afirmó que la movilización del domingo requirió una importante operación logística y cuestionó la forma en que se llevó a cabo la concentración de simpatizantes en distintos puntos del país. Según el legislador, las imágenes difundidas durante la jornada muestran una organización que, en su opinión, estuvo acompañada de una fuerte inversión de recursos y mecanismos de traslado de participantes.
El diputado panista consideró que este tipo de eventos podrían repetirse en los próximos meses como parte de la estrategia política de Morena rumbo a los procesos electorales venideros, en un contexto que describió como complejo para el partido gobernante.
En materia de Reforma Judicial, Correa Sada reiteró sus reservas respecto al mecanismo de elección popular de jueces y magistrados, al considerar que el modelo no garantiza una adecuada selección de perfiles ni resuelve los problemas estructurales relacionados con el acceso a la justicia.
Aunque reconoció que separar la elección judicial de los comicios ordinarios representa una medida positiva para evitar una mayor complejidad electoral, insistió en que persisten dudas sobre la viabilidad del esquema y sus posibles efectos en la impartición de justicia.
Finalmente, el legislador sostuvo que el debate sobre la Reforma Judicial debe mantenerse abierto y centrarse en la construcción de mecanismos que fortalezcan la independencia de los tribunales y garanticen una justicia eficaz para la ciudadanía.