Ashley y Brandon cumplen su sueño al convertirse en soldados honorarios

Por un día, Ashley Cedillo y Brandon Ibarra dejaron atrás los tratamientos médicos, las consultas y los hospitales para vestir el uniforme del Ejército Mexicano y cumplir uno de sus mayores sueños: convertirse en soldados honorarios de la 17ª Zona Militar.

Los menores, quienes enfrentan enfermedades crónicas como cáncer e insuficiencia renal, recibieron el nombramiento simbólico durante una ceremonia encabezada por el teniente coronel artillero Marcelo Rodríguez Salaya, como parte del programa de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que reconoce la valentía y fortaleza de niñas y niños que luchan diariamente por recuperar su salud.

Durante el acto protocolario, Ashley y Brandon participaron en los honores a la Bandera, realizaron el izamiento del lábaro patrio y recibieron las novedades del personal militar, asumiendo por unas horas el papel de integrantes del Ejército Mexicano.

Al dirigirse a los nuevos soldados honorarios, el teniente coronel destacó que ambos representan un ejemplo de fortaleza y perseverancia para la sociedad y para las propias Fuerzas Armadas.

“Nos hacen sentir honrados y comprometidos con el pueblo de México para continuar cumpliendo con las diversas misiones que se nos han encomendado como instituto armado. Son ejemplo de fuerza de voluntad para salir adelante. Soldados Ashley Cedillo y Brandon Ibarra, el éxito en la vida no está en vencer siempre, sino en nunca darse por vencido. Han sido valientes en el combate y deben ser tenaces en la recuperación”, expresó.

Como parte del reconocimiento, los menores recibieron una constancia oficial con el sello de la Secretaría de la Defensa Nacional que los acredita como soldados honorarios del Arma de Artillería del 5º Grupo de Cañones Sin Retroceso Calibre 106 milímetros.

La Sedena explicó que este programa tiene como propósito acercar a niñas y niños con enfermedades crónicas o alguna discapacidad a las Fuerzas Armadas, además de fomentar valores como el respeto, la disciplina, el compromiso y el amor por México.

La ceremonia concluyó con un emotivo mensaje para Ashley y Brandon, quienes no solo cumplieron el sueño de portar el uniforme militar, sino que también recibieron un impulso para continuar enfrentando con valentía su batalla por la salud, ahora con el respaldo simbólico de una nueva familia: el Ejército Mexicano.