La Iglesia señaló que la depresión y la ansiedad se incrementaron tras la pandemia y destacó que la mayoría de las parroquias ya cuentan con este servicio de acompañamiento especializado.
La Diócesis de Querétaro informó que el deterioro de la salud mental se ha convertido en uno de los principales retos sociales tras la pandemia, por lo que ha reforzado la operación de la Casa de la Escucha, un servicio pastoral que brinda orientación y acompañamiento a personas que enfrentan problemas personales, familiares y sociales.
El vocero de la Diócesis, Martín Lara Becerril, explicó que actualmente alrededor del 70 por ciento de las parroquias cuentan con este espacio, donde colaboran psicólogos, psiquiatras, familiólogos y abogados para atender a quienes requieren apoyo emocional o asesoría especializada.
El sacerdote señaló que el incremento de padecimientos como la ansiedad y la depresión ha generado una mayor demanda de este tipo de atención, por lo que la Iglesia continúa fortaleciendo este servicio conforme surgen nuevas necesidades entre la población.
Respecto a la situación de los sacerdotes, Lara Becerril indicó que el principal desafío que enfrentan no es la depresión, sino el síndrome de desgaste profesional o burnout, derivado de las extensas jornadas de trabajo y de la atención constante que brindan a la comunidad.
Explicó que, particularmente en las zonas urbanas, los presbíteros mantienen actividades pastorales desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche, además de atender emergencias y ofrecer acompañamiento espiritual a personas que buscan orientación.
Durante la conferencia de prensa, el vocero también se pronunció sobre la denominada Ley Alberto, propuesta surgida tras el fallecimiento del profesor Alberto Israel Jasso Cruz. Consideró que las acusaciones falsas constituyen una falta grave desde la perspectiva de la doctrina católica y señaló que, cuando existe dolo o un beneficio personal de por medio, este tipo de conductas también deberían tener consecuencias legales.
En otro tema, la Diócesis dio a conocer el balance de la peregrinación anual a la Basílica de Guadalupe, en la que participaron 80 mil 100 peregrinos, de acuerdo con sus registros, mientras que la Basílica estimó una asistencia cercana a las 87 mil personas.
Las autoridades eclesiásticas informaron que el recorrido concluyó con saldo blanco, registrándose únicamente incidentes menores como problemas gastrointestinales, algunos extravíos que fueron atendidos oportunamente y hospitalizaciones de personas que posteriormente fueron dadas de alta.
Finalmente, Martín Lara destacó la importante participación de adolescentes y jóvenes durante la peregrinación de este año, al considerar que ello garantiza la continuidad de esta tradición religiosa. Asimismo, señaló que las transmisiones realizadas durante las dos semanas del recorrido acumularon cerca de cinco millones de visualizaciones, reflejando el interés que este evento mantiene entre la población.