¿Otra vez a gastar? Paseo 5 de Febrero ya necesita mantenimiento pese a costar miles de millones

Querétaro, Qro., 2 de septiembre de 2026.– A poco más de cuatro años del inicio de la construcción de Paseo 5 de Febrero, la megaobra emblema del gobierno de Mauricio Kuri González ya comienza a requerir trabajos de mantenimiento, de acuerdo con la Secretaría de la Contraloría Estatal.

La dependencia consideró que el deterioro de la infraestructura es consecuencia del desgaste natural provocado por el uso constante y las condiciones climáticas, por lo que los trabajos de mantenimiento podrían comenzar a ser contemplados por la instancia responsable.

El anuncio resulta particularmente llamativo por tratarse de una obra que desde su inicio fue presentada por el gobierno estatal como una transformación integral de la principal vialidad de Querétaro y que ha requerido miles de millones de pesos de recursos públicos.

La construcción comenzó a finales de junio de 2022 y, para octubre de 2023, el entonces secretario de Finanzas, Gustavo Arturo Leal Maya, reportaba una inversión superior a 6 mil 700 millones de pesos, de los cuales 6 mil 263 millones correspondían a la reingeniería y 521 millones a obras pluviales.

Sin embargo, el costo del proyecto ha sido objeto de distintas cifras y explicaciones por parte del propio gobierno estatal. En 2024, Mauricio Kuri afirmó que Paseo 5 de Febrero no había costado siete mil millones, sino 3 mil 745 millones de pesos, mientras que posteriormente el propio mandatario explicó que se trataba de una obra multianual que continuaría pagándose durante varios ejercicios presupuestales.

Ahora, a la discusión sobre cuánto ha costado realmente el proyecto se suma otro elemento: la obra todavía tiene pendientes de auditoría.

La Contraloría Estatal informó que la revisión ya concluyó, pero permanecen 10 hallazgos por solventar por parte de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (SDUOP). Será hasta que concluya ese proceso cuando pueda determinarse qué correcciones fueron necesarias y si existen elementos para establecer posibles sanciones a la empresa contratista.

Todo esto ocurre mientras Paseo 5 de Febrero tampoco ha tenido una entrega formal encabezada por el gobernador Mauricio Kuri, pese a que durante años la administración estatal convirtió el proyecto en una de sus principales banderas de gobierno.

Desde su presentación, la obra fue acompañada por una intensa estrategia de comunicación. En junio de 2022, el propio gobierno anunció que durante los trabajos habría información constante a través de medios de comunicación y plataformas oficiales.

Incluso durante la construcción se organizaron actividades específicas para informar a los medios sobre los avances, como el denominado “Café con el gobernador”, realizado en abril de 2023 y dedicado prácticamente por completo a Paseo 5 de Febrero.

La promoción de la obra contrastó, sin embargo, con las dificultades que durante meses enfrentaron automovilistas, usuarios del transporte público, peatones y ciclistas.

El proyecto fue presentado originalmente como una solución integral de movilidad que permitiría que los peatones caminaran con mayor comodidad, los ciclistas circularan de manera segura, los usuarios del transporte público llegaran a tiempo y los automovilistas se desplazaran con mayor rapidez.

Pero las críticas no desaparecieron con la conclusión de los trabajos. Colectivos ciudadanos han señalado problemas para peatones, ciclistas y personas con discapacidad, mientras que también han persistido cuestionamientos sobre el funcionamiento de la vialidad y sobre si realmente resolvió los problemas de movilidad que justificaron la multimillonaria intervención.

Así, mientras la narrativa oficial ha presentado Paseo 5 de Febrero como una transformación histórica para Querétaro, la realidad vuelve a colocar a la obra frente a una pregunta incómoda: ¿cuánto más tendrá que pagar el estado para que una infraestructura que costó miles de millones funcione como se prometió?

Porque ahora no solo están pendientes de solventarse observaciones de una auditoría; también comienza a hablarse de nuevos recursos para mantener una obra que, apenas unos años después de haber sido construida, ya presenta señales de desgaste.

Paseo 5 de Febrero fue vendido como la gran solución a los problemas de movilidad de Querétaro. Hoy, además de las dudas sobre su costo, los pendientes administrativos y las críticas a sus resultados, aparece una nueva factura: la del mantenimiento de la obra que todavía no termina de convencer a quienes todos los días tienen que transitar por ella.