El Gobierno de México acordó con las autoridades educativas de las 32 entidades federativas establecer nuevas reglas para el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales en escuelas de educación básica.
A partir del 3 de noviembre, las y los estudiantes de primaria y secundaria podrán llevar sus celulares a los planteles, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada escolar, incluidos los recreos. Se contemplan excepciones para situaciones de emergencia y casos específicos.
En educación media superior, cada plantel definirá sus propias reglas en conjunto con su comunidad educativa, mientras que las universidades conservarán autonomía para establecer sus políticas sobre el uso de estos dispositivos.
La medida fue precedida por consultas y foros nacionales impulsados por la Secretaría de Educación Pública para analizar el impacto del uso de pantallas y dispositivos digitales entre niñas, niños y adolescentes. La SEP informó que las autoridades educativas de las 32 entidades participaron en el proceso.
La decisión se suma a una tendencia internacional. De acuerdo con la UNESCO, actualmente 114 sistemas educativos, equivalentes al 58% de los países, cuentan con algún tipo de prohibición nacional sobre teléfonos móviles en las escuelas.
El objetivo planteado por las autoridades es establecer límites al uso de dispositivos durante la jornada escolar, al tiempo que se promueve un uso responsable de la tecnología dentro de los espacios educativos.