La reforma constitucional fue aprobada con 86 votos a favor y 42 en contra. En la Cámara Alta, los senadores queretanos dividieron su voto: Betty Robles respaldó la propuesta; Agustín Dorantes y Guadalupe Murguía votaron en contra.
El Senado de la República aprobó una reforma constitucional que establece nuevos requisitos de nacionalidad para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Con la modificación avalada por la Cámara Alta, las personas que busquen estos cargos deberán contar únicamente con nacionalidad mexicana, por lo que quienes tengan una segunda nacionalidad tendrían que renunciar a ella para poder competir por estas posiciones.
La propuesta fue aprobada con 86 votos a favor y 42 en contra, en medio de un debate entre quienes señalaron que busca fortalecer la soberanía nacional y quienes advirtieron posibles restricciones a los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad.
Querétaro, dividido en el Senado
La votación también reflejó una división entre los representantes de Querétaro en la Cámara Alta.
La senadora de Morena, Beatriz “Betty” Robles Gutiérrez, votó a favor de la reforma, mientras que los senadores del Partido Acción Nacional (PAN), Agustín Dorantes Lámbarri y Guadalupe Murguía Gutiérrez, votaron en contra.
Con esto, la delegación queretana en el Senado quedó dividida en una discusión que tendrá impacto en los próximos procesos electorales, particularmente para quienes aspiren a cargos ejecutivos.
La reforma todavía debe continuar su proceso
Al tratarse de una modificación constitucional, la reforma no entra en vigor únicamente con la aprobación del Senado.
El proyecto deberá pasar por la Cámara de Diputados y posteriormente por los congresos estatales para completar el proceso legislativo correspondiente.
De aprobarse todas las etapas, la nueva disposición aplicaría para futuros procesos electorales bajo los nuevos requisitos establecidos.
La discusión ahora continuará en las siguientes instancias legislativas, donde se definirá si el cambio constitucional obtiene los respaldos necesarios para convertirse en una nueva regla electoral.