Destinan 2 millones de pesos a la recuperación de la zona arqueológica del Barrio de la Cruz

San Juan del Río, Querétaro.— La zona arqueológica del Barrio de la Cruz entrará en una nueva fase de investigación y conservación luego de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Gobierno Municipal de San Juan del Río acordaran destinar 2 millones de pesos para continuar con los trabajos en este sitio.

El proyecto contempla no solamente labores de investigación arqueológica, sino también la compra de materiales y la planeación de infraestructura que permita, en el futuro, establecer condiciones adecuadas para recibir visitantes.

La delegada del INAH en Querétaro, Rosa Estela Reyes García, explicó que el convenio entre ambas instituciones ya quedó formalizado y que actualmente se encuentra en marcha la preparación de la temporada de campo, cuyos trabajos se desarrollarán durante los últimos meses de 2026.

Uno de los objetivos centrales es obtener nueva información sobre la ocupación prehispánica de esta zona de San Juan del Río y profundizar en el conocimiento de los asentamientos relacionados con la tradición chupícuara.

La funcionaria destacó que los resultados de esta investigación serán relevantes para documentar con mayor precisión la presencia de antiguos grupos humanos en la región y aportar información que pueda ser divulgada posteriormente.

El reto: conservar el sitio y mantener las tradiciones

La apertura del espacio al público no será inmediata. El sitio actualmente mantiene un acceso restringido debido a las condiciones de conservación y a las actividades tradicionales que se desarrollan en el lugar.

Entre ellas se encuentra el trabajo comunitario encabezado por el comité de mayordomos y cargueros, cuya participación será considerada en las decisiones relacionadas con el futuro del espacio.

Para el INAH, uno de los principales desafíos será encontrar una fórmula que permita acercar el patrimonio arqueológico a la población sin afectar las prácticas culturales que continúan realizándose en el Barrio de la Cruz.

Por ello, el proyecto contempla estudiar qué tipo de infraestructura podría instalarse para establecer eventualmente un sistema de visitas controladas, con recorridos supervisados y medidas de protección para los vestigios.

Diciembre será una fecha clave

Aunque anteriormente se había planteado la posibilidad de comenzar con algunas visitas durante diciembre, el retraso en el inicio de los trabajos modificó el calendario.

Reyes García explicó que durante octubre y noviembre se evaluarán los avances de la investigación para determinar si existen condiciones que permitan comenzar con un esquema de acceso controlado antes de que termine el año.

Será en diciembre cuando se realice una primera evaluación integral de los resultados obtenidos durante la temporada de campo. A partir de ese balance se definirán las acciones que podrían continuar o ampliarse durante 2027.

La funcionaria reconoció que recuperar el tiempo perdido será determinante para saber si el proyecto puede avanzar hacia una primera etapa de visitas.

Por ahora, el objetivo inmediato es aprovechar los recursos disponibles para profundizar en la investigación y conocer con mayor precisión el valor arqueológico del sitio.

El eventual acceso de visitantes dependerá de los resultados de estos trabajos y de que se logre garantizar la conservación de los vestigios, al tiempo que se respeten las tradiciones comunitarias que forman parte de la historia viva del Barrio de la Cruz.