Padres de familia de la primaria Independencia y Revolución Mexicana, ubicada en La Pradera, El Marqués, se manifestaron el pasado martes para exigir la salida de la directora del plantel, a quien señalan por presuntos malos tratos hacia estudiantes y docentes, además de posibles irregularidades en el manejo de recursos.
La protesta generó diferencias entre las propias familias. Mientras un grupo bloqueó el acceso al plantel para presionar por la salida de la directora, otros padres reclamaron que se permitiera el ingreso de los estudiantes para no afectar las clases.
Entre los señalamientos hechos públicamente por las familias se encuentran la presunta falta de comprobantes sobre gastos realizados desde el ciclo escolar anterior, malos tratos hacia alumnos y docentes y una supuesta agresión contra una estudiante.
Una madre de familia también afirmó que algunos de estos asuntos ya habían sido llevados previamente ante USEBEQ, aunque esta versión corresponde a su testimonio y tendrá que ser corroborada por la autoridad mediante la investigación correspondiente.
USEBEQ ya investiga
Tras la protesta, USEBEQ informó que abrió una investigación para deslindar posibles responsabilidades y que atendió las inquietudes planteadas por madres y padres de familia.
La dependencia señaló que dará seguimiento a los señalamientos y mantendrá el diálogo con la comunidad escolar, mientras se salvaguardan los derechos de todas las partes involucradas.
Este miércoles 7 de octubre, la autoridad educativa reiteró que el plantel permanece abierto y las clases se desarrollan con normalidad, por lo que no existe una suspensión del servicio educativo.
La directora Mayra Reina Juárez también se pronunció durante la protesta y señaló que esperará el diálogo con la autoridad educativa y las familias. Respecto a las cuotas escolares, afirmó que son voluntarias y que los alumnos reciben el mismo trato hayan realizado o no alguna aportación.
Una investigación que tendrá que ir más allá de la protesta
El caso ahora queda en manos de USEBEQ. La investigación tendrá que determinar si los señalamientos de las familias tienen sustento, si existieron omisiones o irregularidades y, en su caso, quiénes serían responsables.
Pero hay un elemento que merece atención: si, como sostienen algunas madres y padres, determinados señalamientos ya habían sido comunicados anteriormente a la autoridad educativa, la investigación también tendría que establecer cuándo fueron reportados y qué seguimiento recibieron.
Por ahora, no existe una resolución que determine responsabilidad de la directora.
Lo que sí existe es una comunidad escolar dividida, familias que exigen respuestas y una autoridad educativa que ya abrió una investigación después de que el conflicto llegó a las puertas de la escuela.
Ahora habrá que esperar si esta vez la investigación permite esclarecer los hechos y ofrecer una respuesta de fondo a las familias.