Organizaciones ambientales de Querétaro advirtieron sobre el impacto de los recientes incendios en el Área Natural Protegida “El Tángano” y exigieron la elaboración de un programa integral de recuperación ecológica.
El incendio más severo, registrado en abril de 2025, consumió 530 hectáreas del núcleo con mayor biodiversidad, mientras que en febrero de 2026 otro siniestro devastó 29 hectáreas adicionales. Activistas alertaron que estos eventos están deteriorando la cobertura vegetal y poniendo en riesgo especies silvestres que habitan en la zona.
El pronunciamiento fue respaldado por el ambientalista Federico Orozco Mouret, quien subrayó que las Áreas Naturales Protegidas metropolitanas representan infraestructura ecológica clave para la seguridad hídrica, climática y sanitaria de la ciudad.
Tras gestionar solicitudes formales de información pública, los colectivos señalaron que, aunque se confirmó la extensión del daño y la intervención de diversas autoridades, aún no se cuenta con un dictamen técnico detallado sobre la degradación ambiental ni sobre la pérdida de servicios ecosistémicos.
Los ambientalistas demandaron transparencia total, acciones preventivas y el establecimiento de un sistema permanente de vigilancia perimetral en las ANP urbanas del estado, con el fin de evitar nuevos incendios y garantizar la protección del patrimonio natural queretano.