Analizan en la UAQ la necesidad de un sistema de cuidados en México

Especialistas, legisladores y autoridades universitarias se reunieron en la Universidad Autónoma de Querétaro para participar en el foro “¿Quién cuida a las personas cuidadoras?”, donde se discutió la urgencia de fortalecer las políticas públicas dirigidas a quienes realizan labores de cuidado.

El evento fue encabezado por la rectora Silvia Amaya Llano y el diputado local Paul Ospital Carrera, y contó con la participación del especialista en salud pública Salomón Chertorivski, además del testimonio de Elisa Almazán Smith.

Durante el encuentro se destacó que 58.3 millones de personas en México requieren algún tipo de cuidado, una cifra que representa casi la mitad de la población del país.

El legislador Paul Ospital explicó que 31.7 millones de personas realizan labores de cuidado, principalmente mujeres, quienes concentran más del 75% de estas actividades y dedican en promedio 38 horas a la semana, superando las 25 horas que destinan los hombres.

También se expuso que estas tareas generan un valor económico equivalente al 24.3% del PIB, estimado en 7.2 billones de pesos, aunque el gasto público destinado a este ámbito apenas alcanza el 0.7% del presupuesto nacional.

En su intervención, Salomón Chertorivski señaló que para construir un sistema de cuidados efectivo se requeriría una inversión cercana a 300 mil millones de pesos, con el objetivo de avanzar hacia servicios profesionales y una corresponsabilidad social que evite que el cuidado recaiga principalmente en las mujeres.

En el ámbito legislativo, el diputado Ospital recordó que desde septiembre de 2025 presentó una iniciativa para reformar la Ley de Salud y avanzar hacia una Ley Estatal de Cuidados, la cual contempla apoyos económicos, psicológicos, transporte y hospedaje para cuidadores de pacientes con cáncer.

La propuesta se inspira en la lucha impulsada por el exsenador Juan Pablo Adame. Durante el foro, Elisa Almazán Smith compartió su experiencia como cuidadora y destacó que esta labor suele ser invisible, pese al impacto que tiene en la vida personal, económica y emocional de quienes la realizan.