La Procesión del Silencio en Querétaro cumplirá 60 años en 2026, reafirmándose como uno de los actos centrales de la Semana Santa en el estado. Esta tradición, iniciada en 1966 por el padre Ernesto Espitia Ortiz junto con José Morales Flores, volverá a recorrer el Centro Histórico durante el Viernes Santo.
De acuerdo con Francisco Javier Avilés Tinajero, participarán ocho hermandades —siete de adultos y una juvenil—, con el objetivo de fortalecer la vivencia espiritual y promover la reflexión ante problemáticas sociales y familiares.
La Diócesis de Querétaro y autoridades municipales informaron que se prevé la asistencia de más de 200 mil personas, así como una derrama económica de alrededor de 900 millones de pesos, posicionando a Querétaro como uno de los destinos más relevantes en estas fechas.
El vicario José Martín Lara Becerril subrayó que el atractivo del estado radica en la forma en que se viven las tradiciones, lo que atrae tanto a turistas nacionales como internacionales interesados en el patrimonio cultural y religioso.
Por su parte, la secretaria de Turismo municipal, María Mariana Ortiz Cabrera, proyectó un incremento del 10 por ciento en la afluencia turística, con una ocupación hotelera promedio del 65 por ciento, y niveles cercanos al 100 por ciento en el primer cuadro de la ciudad.
El calendario incluye eventos como Altares de Dolores, Viacrucis vivientes en diversas zonas y celebraciones litúrgicas como la Vigilia Pascual. Finalmente, autoridades anunciaron un operativo conjunto en materia de seguridad y movilidad para garantizar el desarrollo ordenado de las actividades.