La Comisión de Puntos Constitucionales de la LXI Legislatura de Querétaro aprobó, con dos votos a favor y uno en contra, el proyecto de dictamen de una minuta de reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución federal, relacionada con los requisitos de nacionalidad para quienes busquen encabezar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El proyecto fue avalado durante la sesión presidida por el diputado Homero Barrera McDonald, con los votos a favor de Barrera y Eric Silva Hernández, mientras que Enrique Correa Sada votó en contra. También participaron en la sesión las diputadas Teresita Calzada Rovirosa y Paul Ospital Carrera.
La propuesta establece que quienes aspiren a ocupar la titularidad de los Poderes Ejecutivos deberán mantener un vínculo de nacionalidad exclusivo con México durante el ejercicio de dichas responsabilidades.
Barrera McDonald defendió el dictamen al señalar que no busca eliminar ni cuestionar la doble nacionalidad de millones de mexicanos, sino establecer una condición específica para quienes pretendan ejercer las máximas responsabilidades ejecutivas del país. Desde su perspectiva, se trata de garantizar certeza jurídica y evitar que exista un vínculo de nacionalidad con otro Estado mientras se ejerce un cargo de esta naturaleza.
El legislador también sostuvo que la reforma no cerraría automáticamente la puerta a las personas que poseen otra nacionalidad desde su nacimiento, pues podrían aspirar a estos cargos si cumplen previamente con el procedimiento legal para renunciar a la nacionalidad extranjera.
Críticas por posible restricción de derechos
Durante la discusión, Enrique Correa Sada manifestó su rechazo al proyecto. Argumentó que la lealtad hacia México no puede determinarse por el número de nacionalidades que tenga una persona, sino por sus decisiones, sus actos y el respeto a las instituciones mexicanas.
El panista advirtió que tener una sola nacionalidad no necesariamente garantiza patriotismo o compromiso con el país, mientras que una persona con doble nacionalidad puede dedicar su trayectoria a defender los intereses de México.
En la misma línea, Paul Ospital Carrera cuestionó que la propuesta pueda afectar los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad y consideró que existe una contradicción entre reconocer la participación de los mexicanos que viven en el extranjero —incluido su derecho al voto— y establecer restricciones para que puedan ser candidatos.
Ospital también señaló que una eventual reforma podría generar incertidumbre para quienes busquen participar en procesos electorales, al depender de trámites relacionados con la renuncia a una nacionalidad extranjera.
Por su parte, Eric Silva Hernández defendió el proyecto y sostuvo que las personas con doble nacionalidad no quedarían impedidas de participar, siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la ley. Consideró que renunciar a otra nacionalidad, cuando sea necesario para ejercer uno de estos cargos, constituye un compromiso adicional con México.
La diputada Teresita Calzada Rovirosa también se pronunció a favor de establecer mayores restricciones para quienes busquen ocupar cargos públicos y cuenten con doble nacionalidad, al considerar que la medida responde a un principio de soberanía nacional.
Con la aprobación en comisión, el proyecto de dictamen deberá continuar el procedimiento legislativo correspondiente antes de que pueda avanzar hacia su eventual aprobación definitiva.