La mano de obra agropecuaria cayó 23.7%, mientras que los datos más recientes del INEGI muestran los desafíos de producción, empleo y aprovechamiento de la superficie agrícola en Querétaro.
El campo queretano atraviesa una transformación que va más allá de la disminución de trabajadores. La reducción de 23.7% en la mano de obra de las unidades de producción agropecuaria, equivalente a 29 mil 505 personas, pone sobre la mesa las condiciones en las que se desarrolla una actividad fundamental para la producción de alimentos.
A este panorama se suman los datos de la Encuesta Nacional Agropecuaria 2025 del INEGI, que permiten dimensionar la actividad agrícola estatal: Querétaro cuenta con 117 mil 384.6 hectáreas agrícolas, una de las superficies más pequeñas del país.
De acuerdo con la misma encuesta, 95 mil 174 personas forman parte de la mano de obra permanente del sector agropecuario, mientras que otras 24 mil 860 trabajan como jornaleras y jornaleros.
El empleo rural, uno de los principales desafíos
La reducción de trabajadores no puede explicarse con una sola causa. Sin embargo, un análisis publicado en mayo de 2026 sobre la ocupación agropecuaria en Querétaro señaló que, durante cinco años, el sector perdió alrededor de 32% de su ocupación.
El mismo análisis advirtió que cerca de 42% de las personas ocupadas en estas actividades trabajaba sin un salario formal. También reportó una disminución trimestral de 2.3% en los salarios de los trabajadores agrícolas.
Estas condiciones ayudan a entender por qué resulta importante analizar no solo cuántas personas trabajan en el campo, sino también cuánto ganan, qué prestaciones tienen y qué posibilidades encuentran para permanecer en esta actividad.
Producción agrícola: el caso del maíz
El maíz blanco es uno de los principales cultivos de Querétaro. Durante 2025 se sembraron 60 mil 647.1 hectáreas de este grano y se cosecharon 50 mil 799.7 hectáreas, con una producción de 142 mil 273.4 toneladas.
Además, la encuesta reportó alrededor de 6 mil 419.7 hectáreas agrícolas en descanso. Esto no significa necesariamente que se trate de terrenos abandonados: algunas parcelas se dejan sin sembrar temporalmente para recuperar sus nutrientes.
El agua, las condiciones climáticas, los costos de producción y la disponibilidad de trabajadores son factores relevantes para comprender la situación del sector. No obstante, se requiere información específica para determinar cuánto influye cada uno en los resultados de Querétaro.
¿Qué recursos reciben los productores?
La atención al campo también requiere revisar los presupuestos y los apoyos que llegan a las unidades de producción.
En Querétaro operan programas estatales de apoyo a la productividad rural, tecnificación del riego y captación de agua. Por su parte, el Gobierno federal mantiene programas como Fertilizantes para el Bienestar y Producción para el Bienestar, dirigidos a distintos grupos de productores.
Para conocer el alcance real de estos apoyos es necesario distinguir entre el presupuesto autorizado, los recursos efectivamente ejercidos y el número de personas beneficiadas en la entidad. Sin esa separación, comparar las cantidades nacionales con el presupuesto estatal puede llevar a conclusiones equivocadas.
La disminución de la mano de obra, las condiciones laborales y las necesidades productivas muestran que el campo queretano enfrenta varios retos al mismo tiempo.
Entender qué está pasando exige mirar más allá de una sola cifra: conocer las condiciones de quienes trabajan la tierra, la capacidad de producción y los recursos que realmente llegan a los productores.